La Dra. Krystal Lewis es psicóloga clínica, investigadora y directora del Programa de prácticas en psicología clínica del National Institute of Mental Health (NIMH), así como miembro de la Mesa Directiva de la ADAA. Su trabajo se centra en la prevención y tratamiento de la ansiedad en jóvenes, con un interés particular en el desarrollo de intervenciones escolares y en la salud mental de las minorías.
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¿Qué es la ansiedad social?
- Krystal M Lewis PhD
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La ansiedad social puede tomar el control de tu vida sin que te des cuenta... Pero hay maneras de superarla
Para muchas mujeres, el miedo de ser juzgadas, de que se burlen de ellas, o simplemente de llamar la atención, puede determinar su forma de moverse por el mundo. La ansiedad social no es solo timidez, es un miedo persistente y agobiante que transforma las interacciones cotidianas en situaciones de alto riesgo. Puede afectar las relaciones, el trabajo, los estudios y el sentimiento general de estar segura en su propio cuerpo.
¿Cómo se siente realmente la ansiedad social?
Imagina tener dificultades para ordenar un café, hablar en una reunión o presentarte a alguien nuevo porque tu cuerpo y tu mente están sonando alarmas por dentro y no estás segura de lo que deberías decir. Para las mujeres, la presión de poseer “gracia social”, ser complacientes o bien estimadas puede amplificar estos miedos. Los pensamientos se agitan: ¿Qué pasa si digo una tontería? ¿Y si me están juzgando? ¿Qué pasa si cometo un error y todo el mundo se da cuenta?
Asimismo, los síntomas físicos son igual de reales: te late muy fuerte el corazón, te sudan las palmas de las manos, se te seca la boca, te sientes mareada, o incluso te duele la cabeza. Aun cuando la amenaza no es real, el miedo se siente completamente válido.
¿Cuándo empieza a interferir con tu vida?
La ansiedad social puede impedir que las mujeres ocupen espacio, es decir, que hablen en clase, pidan un aumento, salgan en citas e incluso hagan llamadas telefónicas. También puede hacer que las amistades se sientan imposibles y provocar que se eviten oportunidades que hubieran podido llevar al crecimiento o a crear lazos.
Con el paso del tiempo, el miedo a ser juzgada por la sociedad puede provocar soledad, tristeza y, en algunos casos, mecanismos de afrontamiento poco sanos. Debemos entender que la ansiedad se suele percibir como una debilidad, cuando en verdad no lo es; es solo el resultado de un trastorno muy real y aislante.
Hay maneras de recibir ayuda y sanar
La buena noticia es que la ansiedad social no tiene que tomar el control de tu vida. Con el apoyo adecuado, es posible sentirte más confiada y centrada en situaciones sociales. Con terapia, estrategias de manejo y orientación compasiva, muchas personas que tienen ansiedad social aprenden a enfrentar sus miedos gradualmente, practican nuevas habilidades y se sienten más valientes con el paso del tiempo.
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