El Dr. Stephen Strakowski es el vicepresidente de investigación psiquiátrica de la Indiana University School of Medicine, miembro de la Mesa Directiva de la ADAA y editor jefe del Journal of Mood & Anxiety Disorders de la ADAA. Su investigación de relevancia global se centra en la obtención de imágenes cerebrales de trastornos complejos del estado de ánimo.
Artículo4 minutos de lectura
Preguntas a especialistas: ¿por qué temo ser una carga al envejecer?
- Stephen M Strakowski MD
- 4

Entrevista con un especialista
Especialista recomendado: psicólogo o psicóloga que trate con pacientes directamente, experiencia con personas mayores
Mucha gente teme volverse una carga para sus seres queridos al envejecer. Este miedo puede provenir de varias fuentes, como los problemas de salud, las dificultades financieras o la pérdida de la autonomía. La ADAA platicó con el Dr. Steve Strakowski para comprender mejor esta preocupación y aprender a lidiar con ella.
¿Qué tan frecuente es este miedo que la gente tiene de ser una carga al envejecer? ¿Existen desencadenantes específicos de estos miedos?
Este miedo es muy frecuente, en particular cuando la gente empieza a observar cambios en su salud o en su capacidad a hacer cosas sin ayuda. Algunos desencadenantes frecuentes son: haber recibido un diagnóstico de una enfermedad crónica, haber sufrido una caída o lesión, o el hecho de ver que familiares o amistades han vivido problemas similares. Las preocupaciones financieras también pueden jugar un papel importante, ya que algunas personas se preocupan por el costo de los cuidados o por no tener suficientes ahorros para el futuro.
¿Qué medidas pueden tomar las personas más jóvenes para prepararse, de manera que controlen mejor la situación cuando llegue el momento de pedir ayuda?
El hecho de planear el futuro ya marca una gran diferencia. Aquí tienen algunas medidas que pueden tomar:
- Mantenerse en movimiento y bien de salud: cuidar su cuerpo en el presente puede ayudar a ser independiente por más tiempo. Eviten las actividades que dañen su salud, como fumar o usar drogas ilícitas. Traten de hacer ejercicios moderados regularmente. Busquen atención médica y de salud mental cuando sea necesario, no traten simplemente de “aguantarse”.
- Empezar a ahorrar temprano: tener un plan financiero para cuidados o gastos médicos a largo plazo puede reducir el estrés más tarde.
- Construir una red de apoyo: mantengan relaciones cercanas con amistades, familia y grupos comunitarios para tener gente a quien acudir cuando se necesite ayuda.
- Hablar de sus deseos: hablen con sus seres queridos sobre el tipo de cuidados que desean y dónde les gustaría más vivir.
¿En qué medida la manera en que la sociedad ve el envejecimiento contribuye al miedo de ser una carga? ¿Cómo podemos cambiar esta perspectiva?
Desafortunadamente, la sociedad suele representar el envejecimiento como un periodo de deterioro y dependencia, por lo que la gente siente que serán una carga si necesitan ayuda. Cuando en realidad, la mayoría de las personas que están bien de salud general seguirán siendo independientes hasta el final. Tenemos que reconocer que el envejecimiento forma parte de la vida natural y que los ancianos tienen mucho que ofrecer, ya sea por su sabiduría, experiencia o apoyo para las generaciones más jóvenes. Para cambiar esta mentalidad, podemos cambiar la manera en que hablamos del envejecimiento y focalizarnos más en el hecho de seguir participando y contribuyendo a la comunidad, además de valorar todas las etapas de la vida.
¿Cuál es el papel de la comunicación abierta con los miembros de la familia y seres queridos cuando se trata de aliviar la ansiedad por ser una carga? ¿Hay maneras de mejorar esta comunicación?
La comunicación abierta y honesta es la clave. Mucha gente se preocupa por volverse una carga, pero realmente nunca habla al respecto con su familia. En vez de suponer cómo se sienten sus seres queridos, tengan una conversación sobre sus preocupaciones y necesidades.
Aquí tienen algunas maneras en que se puede mejorar la comunicación:
- Empiecen temprano: no esperen hasta que haya una crisis para hablar de la vejez y la necesidad de cuidados.
- Hablen con honestidad, pero de manera positiva: expresen sus preocupaciones, pero al mismo tiempo focalícense en las soluciones y en qué se puede hacer para seguir siendo independientes el mayor tiempo posible.
- Escuchen a sus seres queridos: quizá tengan perspectivas diferentes o tengan más ganas de ayudar de lo que habían supuesto.
- Consideren solicitar orientación profesional: con la ayuda de un terapeuta o psicólogo puede ser más fácil hablar de temas que parecen difíciles o emotivos.
- Hagan un plan para definir qué intervenciones médicas aceptarían al final de su vida: hay realidades de la vida humana de las que no podemos huir. Si una persona anciana tiene una crisis de salud y no existe un plan médico sobre sus deseos, la política general del sector salud será aplicar todos los recursos necesarios. Desafortunadamente, este enfoque tiene más probabilidades de alargar la muerte que de añadir más vida. Por lo tanto, escriban claramente lo que desean y tengan una conversación con sus familiares sobre cómo se deben aplicar esos deseos. Es mejor tener este tipo de pláticas incómodas ahora, que arrepentirse más tarde por no haber dicho ciertas cosas.
El envejecimiento implica varios desafíos, pero no por eso perderemos el control o nos volveremos una carga. Si planeamos con antelación, cambiamos nuestra manera de ver el envejecimiento y comunicamos abiertamente con seres queridos, podremos enfrentar el futuro con confianza y tranquilidad.
¿Te resultó útil este artículo?

