Susan K. Gurley, JD, es la directora ejecutiva de la Anxiety and Depression Association of America (ADAA). Con una sólida experiencia jurídica y de gestión de asociaciones internacionales, coordina las iniciativas globales de la asociación para la concienciación, educación pública e investigación clínica sobre ansiedad y depresión.
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¿Por qué las mujeres viven la depresión de maneras diferentes conforme envejecen?
- Susan K Gurley JD
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Conforme envejecemos, las transformaciones que ocurren en nuestro cuerpo, mente y experiencias afectan diversos aspectos de nuestra vida, incluyendo la manera en que vivimos la depresión. Desde los desafíos de la adultez temprana, hasta las presiones de la mediana edad y la menopausia, cada etapa llega con sus propias dificultades para la salud mental. Comprender cada uno de estos cambios te puede ayudar a reconocer los síntomas y buscar apoyo lo más pronto posible.
La depresión en mujeres jóvenes (18-29 años)
Cómo se siente: una mujer que entra en la adultez temprana puede padecer depresión al enfrentarse a experiencias de vida nuevas y desconocidas. Mudarse a una nueva ciudad, entrar a la universidad o empezar un trabajo nuevo; todos estos cambios la pueden hacer sentir aislada y sin apoyo. Otras fuentes de estrés potenciales son la inestabilidad de las relaciones románticas o amistosas.
Cómo tratarla: es posible sortear estas transiciones y sentar las bases para el éxito a lo largo de su vida; para ello, puede construir una red de apoyo sólida, ir a terapia y desarrollar hábitos de autocuidado saludables.
La depresión de la mediana edad (30-69 años)
Cómo se siente: tratar de encontrar un equilibrio entre su vida laboral, ser madre (o decidir no serlo), cuidar de sus padres ancianos, y encontrar el tiempo para priorizar su propia salud; todo esto puede hacerle creer a una mujer en medio de la adultez que tiene que ser capaz de hacerlo todo. Por lo mismo, es posible que ignore o no se dé cuenta de los primeros signos de alerta de la depresión, y que no busque un tratamiento. Conforme los síntomas se vayan descontrolando, corre el riesgo de recurrir al alcohol u otros mecanismos de afrontamiento destructivos para sentirse aliviada.
Cómo tratarla: confiarse a una o un terapeuta es una manera muy efectiva de hacer esa carga más ligera. Gracias a la ayuda profesional, puede aprender mecanismos de afrontamiento más sanos y técnicas de manejo del estrés, además de examinar opciones adicionales de tratamiento, como la medicación.
La depresión durante la menopausia
Cómo se siente: la fluctuación de las hormonas a lo largo de la menopausia hace que el cuerpo femenino cambie tanto física como mentalmente. Cada tipo de cambio puede contribuir a la aparición de la depresión. Es frecuente que las mujeres menopáusicas padezcan síntomas como: torbellinos emocionales, perturbaciones del sueño y aumento de peso, los cuales pueden (o no) volverse tan severos como para ser clasificados dentro de la depresión.
Cómo tratarla: para mantener los efectos de la menopausia bajo control y disminuir el riesgo de depresión, puede seguir una dieta y rutina de ejercicio saludable, además de dormir lo suficiente. En función de la gravedad de sus síntomas, también es posible solicitar ayuda de un terapeuta o probar con medicación.
La depresión en mujeres mayores (más de 70 años)
Cómo se siente: conforme entra en la vejez, los principales desafíos para una mujer mayor serán la soledad y la pérdida de seres queridos. El riesgo de depresión aumenta con el aislamiento social. Para una mujer de esta edad, los síntomas de la depresión pueden ser: dolores corporales, dificultades para dormir o pensamientos suicidas.
Cómo tratarla: para proteger su salud mental, es esencial seguir una rutina diaria, contar con relaciones sociales valiosas y solicitar apoyo profesional.
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