La Dra. Michelle Patriquin es la vicedecana de Salud Digital e Innovación de la School of Behavioral Health Sciences de UTHealth Houston y miembro de la Mesa Directiva de la ADAA. Su galardonada investigación utiliza la tecnología y la inteligencia artificial para mejorar el control y el cuidado de la ansiedad y la depresión en pacientes hospitalizados.
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Señales y síntomas: ¿tengo ansiedad o un trastorno de ansiedad?
- Michelle A Patriquin PhD ABPP
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Ansiedad: una reacción natural que a veces puede parecer agobiante
La ansiedad es el sistema de alarma natural de nuestro cuerpo, diseñado para alertarnos de peligros potenciales o ayudarnos a preparar los acontecimientos importantes. Es normal sentir miedo o preocupación de vez en cuando, en particular ante situaciones estresantes. La ansiedad de todos los días va y viene sin tener un impacto significativo sobre nuestras vidas.
Sin embargo, la ansiedad excesiva, o el trastorno de ansiedad, puede provocar que las actividades cotidianas te parezcan agobiantes. Asimismo, puede provocar un miedo persistente, irritabilidad, pensamientos no deseados, o interferir con el sueño y la vida diaria. Si sientes demasiada ansiedad, puedes sentirte agotada, frustrada e incluso tener miedo de llevar a cabo tu rutina, como ir al trabajo, ir a clase o socializar.
Hasta las pequeñas labores, como lavar los trastes o hacer la tarea, pueden parecer abrumadoras. A pesar de todo, es importante saber que la ansiedad es común y se puede tratar. No estás sola, no tengas vergüenza de buscar apoyo o ayuda.
¿Es ansiedad ordinaria o TAG?
| ANSIEDAD* | TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA (TAG) |
| Dolores musculares o cansancio como consecuencia del esfuerzo excesivo en el gimnasio, un día estresante en el trabajo o haber estado sentada demasiado tiempo frente a la computadora. Preocupación por una fecha límite en el trabajo, un examen de la escuela o una cita médica que se acerca. |
Inquietud, tensión muscular y fatiga que persisten desde hace seis meses o más, y no están relacionadas con un problema físico o emocional específico. |
| Dificultad para relajarse, dormir o concentrarse porque se enfrenta una enfermedad, la pérdida de su trabajo o dificultades en sus relaciones. | Preocupación constante y crónica que perturba las actividades sociales e interfiere con el trabajo, los estudios, la familia y las relaciones. |
| Irritabilidad, alteración del sueño o dificultad para concentrarse en la mayoría de los días desde hace seis meses como mínimo. |
*Los ejemplos anteriores de ansiedad ordinaria son a corto plazo y no afectan el funcionamiento
En los siguientes casos, la ansiedad ordinaria alcanza niveles significativos (o potencialmente significativos) que indican la necesidad de pedir ayuda:
- Cuando la ansiedad es más alta de lo que la situación exige.
- Cuando es excesiva, abrumadora o aparentemente incontrolable.
- Cuando persiste a pesar de haber confirmado que todo está bien.
- Cuando interfiere con las actividades diarias o afecta negativamente la calidad de vida.
Las personas con TAG se preocupan de manera desproporcionada sobre cuestiones realistas.
Tenemos tanto de qué preocuparnos: nuestras relaciones, salud, dinero, plazos de trabajo, los acontecimientos mundiales, y así sucesivamente. Pero las personas que tienen trastorno de ansiedad generalizada, o TAG (también conocido como el trastorno de la “preocupación”), experimentan una preocupación excesiva e implacable que aparece casi todos los días. Las personas con TAG no saben cómo detener el ciclo de la preocupación, pues sienten que está fuera de su control e interfiere con su vida diaria. A menudo se imaginan el peor de los casos, anticipan todo lo malo que puede suceder y pasan mucho tiempo preocupándose o reflexionando sobre el futuro. Sienten la necesidad de planear todos los resultados posibles y tienen dificultades para desactivar la preocupación o dejarla ir.
Señales y síntomas
El TAG se diagnostica si has estado preocupada excesivamente por una variedad de temas, problemas cotidianos o eventos futuros la mayoría de los días en los últimos seis meses, como mínimo. Además de la preocupación, debes haber experimentado tres o más de los siguientes síntomas que causan una angustia clínicamente significativa:
- Inquietud, sensación de agitación o de alerta constante.
- Fatigarse fácilmente.
- Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco.
- Irritabilidad.
- Tensión muscular.
- Alteración del sueño (dificultades para encontrar el sueño o para no despertarse a menudo, o tener un sueño agitado e insatisfactorio).
Si estás experimentando ansiedad o crees que podrías tener un trastorno de ansiedad, haz una prueba de autoevaluación y no dudes en ponerte en contacto con una o un profesional de la salud mental si necesitas apoyo.
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