¿Qué es la anhedonia? La razón por la que puedes sentirte desconectada emocionalmente
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¿Alguna vez te has dado cuenta de que las cosas que solían alegrarte, como ver a amistades, hacer ejercicio, contribuyendo a un proyecto importante para tu familia o tu trabajo, o aprender un nuevo hobby, de repente te son indiferentes o te parecen aburridas? A esta experiencia se le conoce como anhedonia y es más común de lo que crees, en particular para las mujeres.
¿Qué es la anhedonia?
Anhedonia significa “falta de placer” y se trata de la disminución en la capacidad para sentir placer o interés en actividades que antes se disfrutaban. Según la definición de la ADAA: “la anhedonia (también descrita como la falta de un estado de ánimo positivo) se presenta como ‘déficits en la capacidad para sentir placer e interesarse por cosas’ que anteriormente se disfrutaban”.
Es uno de los dos síntomas centrales para diagnosticar el trastorno depresivo mayor (TDM).
¿A quién puede afectar?
Cualquier persona puede experimentar anhedonia, pero en general aparece a la par de la depresión, menopausia, depresión posparto, TEPT, trastorno bipolar y otras afecciones de la salud mental. Según el artículo profesional de la ADAA:
- Cerca del 70 % de las personas diagnosticadas con TDM sienten anhedonia.
- Aquellas que tienen TEPT suelen mostrar “una incapacidad persistente a sentir emociones positivas”, como el disfrute o el interés por actividades que antes apreciaban.
Aunque afecta a todos los géneros, las mujeres pueden ser particularmente vulnerables por culpa de las fluctuaciones hormonales, sus roles de cuidadoras y las expectativas de la sociedad. Reconocer estos patrones puede ayudar a romper el ciclo más temprano.
¿Por qué ocurre?
La anhedonia no se trata solo de “sentirse triste”, sino que puede implicar cambios en el sistema de recompensa de tu cerebro. La ADAA destaca que las áreas cerebrales como la corteza prefrontal, el cuerpo estriado ventral y los circuitos de dopamina están alterados en las personas que experimentan anhedonia.
Los otros posibles desencadenantes pueden ser:
- Estrés crónico o síndrome de burnout
- Desequilibrios hormonales (por ejemplo, durante el periodo posparto o la menopausia)
- Poco sueño
- Efectos secundarios de medicamentos, como o aumento de peso a causa de antidepresivos o antipsicóticos atípicos
- Trauma o pérdida
- Efectos secundarios de medicamentos, como o aumento de peso a causa de antidepresivos o antipsicóticos atípicos
- Trauma o pérdida
- Mente nublada debido a otras enfermedades físicas graves
- Dolor crónico
- Abuso de sustancias
Entender que la anhedonia tiene una base biológica ayuda a disminuir la vergüenza; no es un fracaso personal, sino una señal de tu cerebro.
¿Cómo se siente la anhedonia?
Las mujeres que han vivido la anhedonia a menudo describen:
- Una pérdida de interés en las relaciones o pasiones personales
- Sentirse emocionalmente indiferentes o distantes de sus seres queridos
- Solo sentirse “activadas” durante el trabajo o haciendo tareas, pero emocionalmente agotadas después
- Recurrir a comportamientos adormecedores, como ver programas de televisión en maratón, comer o recorrer su feed de redes sociales por horas. No por alegría, sino para sentir algo
La ADAA explica que la anhedonia afecta la capacidad tanto para “gustar” (la capacidad de disfrutar algo en el momento) como para “querer” (la motivación para buscar hacerlo), y que ambas pueden disminuir.
Cómo hacerle frente y encontrar apoyo
Hay maneras de recibir ayuda y es completamente posible sanar.
1. Busca atención profesional
Si reconoces estos síntomas porque los estás viviendo, recurrir a profesionales de la salud mental es un primer paso crucial. Este tipo de profesionales pueden ayudarte a entender lo que estás viviendo y guiarte hacia la curación y la recuperación.
2. Terapias que ayudan
Existen técnicas cognitivas muy recientes, incluyendo aplicaciones para celular, que se centran en activar las vías del placer y cambiar la forma en que tu cerebro experimenta la recompensa. A menudo se describen como terapias “informadas por la neurociencia”.
3. Considera la medicación si se lo recomienda su médico
En algunos casos, los antidepresivos, u otros medicamentos de apoyo, pueden ayudar a restablecer el equilibrio. Siempre debes consultar estas opciones con tu proveedor de atención médica.
4. Pequeños ajustes de estilo de vida
Comienza con hábitos pequeños y regulares: caminar bajo la luz natural, compartir un rato con una amistad, o llevar un diario de gratitud. Estos cambios pueden reconstruir lentamente tu sistema de recompensas.
5. Encuentra el apoyo de tu comunidad
Estar en comunidad con otras personas que “lo entienden” puede ayudar a aliviar el aislamiento. Los foros en línea, los grupos de apoyo e incluso las comunidades de redes sociales centradas en la salud mental pueden brindarte lo que necesitas.
Un recordatorio para las mujeres de todas partes
Si sientes como que tu vida está apagada, no es porque estés destruida. Muchas mujeres atraviesan periodos de desconexión emocional, especialmente cuando están lidiando con su carga mental, cambios hormonales o traumas. Lo importante es reconocer las señales y pedir ayuda.
El proceso para sanar no siempre es drástico o rápido, puede estar compuesto de pasos lentos hacia la alegría. Mereces emprender ese proceso y recibir apoyo en el camino.
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